ACTUALIDAD

This is my story – Blue Room Innovation

Hoy hablamos con Denisa Gibovic, CEO y fundadora de Blue Room Innovation, startup que impulsa la economía circular mediante soluciones digitales basadas en blockchain, IA y trazabilidad de datos.

¿Qué problema aborda tu startup y qué solución plantea?

En Blue Room Innovation abordamos uno de los grandes retos actuales: la transición hacia un modelo económico más circular, digital y sostenible. Nuestra propuesta se basa en el desarrollo de soluciones tecnológicas escalables que permiten a empresas, gobiernos y organizaciones avanzar hacia modelos más sostenibles y trazables. Utilizamos tecnologías deep tech como blockchain, inteligencia artificial e IoT, aplicadas a sectores como la gestión de residuos, la fabricación y las ciudades inteligentes.

¿Cómo y por qué empezaste esta aventura emprendedora? ¿Algún consejo, fruto de vuestra experiencia, que queráis comunicar a futuros emprendedores?

Fundé Blue Room Innovation en 2015 junto con dos compañeros de la Universidad de Girona, donde los tres trabajábamos en proyectos europeos de innovación tecnológica. Desde el inicio compartíamos la inquietud de llevar esa innovación más allá del ámbito académico, aplicándola a retos reales. Empezamos desarrollando proyectos de innovación abierta para la propia universidad, y en 2018 decidimos presentarnos a la primera open call para startups circulares de innovación abierta de TheCircularLab. De ahí nació Reciclos, la app para recompensar el reciclaje de botellas de plástico y latas. ¡Hace ya muchos años que estamos “en el radar” (goCircular Radar)!

Desde entonces, el recorrido ha sido tan intenso como gratificante. Hemos crecido colaborando codo a codo con recicladoras, empresas manufactureras y también con los propios consumidores, enfrentando juntos cada reto que se nos ha presentado. Hoy somos ya un equipo de 30 personas, y me emociona ver todo lo que hemos logrado y lo que seguimos construyendo cada día.

Si tuviera que dar un consejo a quienes están pensando en emprender, diría algo muy simple pero esencial: arriesgaos si veis una oportunidad. Si sale mal, siempre se puede volver atrás, reinventarse o retomar lo que se estaba haciendo antes. Pero hay que intentarlo. Y, sobre todo, rodearos de un buen equipo. Porque tener personas que crean contigo en el proyecto marca la diferencia y es la base para construir algo realmente sólido.

¿Cómo esperas que vaya evolucionando el sector? Y, ¿qué expectativas tenéis respecto a vuestra startup?

Esperamos una aceleración del sector de la economía circular, especialmente con el impulso normativo europeo como el Reglamento de Ecodiseño y todo el resto de normativas sectoriales que cuelgan de él. Vemos que las empresas están cada vez más comprometidas con la sostenibilidad real y medible, y ahí es donde nuestras soluciones encajan perfectamente. En cuanto a Blue Room, aspiramos a consolidarnos como un actor clave en la digitalización de la economía circular en Europa, colaborando con entidades públicas y privadas para escalar el impacto de nuestras soluciones.

¿Alguna novedad en un horizonte temporal próximo que queráis compartir con el resto de las startups?

Para nosotros, la innovación es sinónimo de movimiento constante. No podemos parar, y la verdad es que podríamos contar muchas cosas. En este momento, tenemos en el horizonte varios proyectos ilusionantes. Por un lado, estamos trabajando en el desarrollo de soluciones vinculadas a data spaces —espacios de datos colaborativos— y en la creación de subproductos derivados del Pasaporte Digital de Producto.

Entre estos subproductos, estamos desarrollando un software que permite a las empresas asegurar la integridad de sus datos al integrarlos fácilmente en blockchain, así como nuevas aplicaciones de tokenización vinculadas a la sostenibilidad, como la asignación de kilovatios de energía renovable a través de pasaportes digitales.

Lo interesante es que no innovamos solos: trabajamos en ecosistemas donde tanto clientes actuales como socios estratégicos nos trasladan sus necesidades, y hacemos mucha co-creación a través de sesiones dinámicas de brainstorming.

Y como gran novedad, nos complace anunciar que Blue Room Innovation llega a Oriente Medio: este verano abrimos una filial en Doha, Qatar, iniciando oficialmente nuestra expansión en la región. Ya contamos con un colaborador local con quien hemos comenzado la prospección, y la acogida a nuestras soluciones está siendo muy positiva. Estamos muy ilusionados con esta nueva etapa.

¿En qué áreas te gustaría colaborar con otras startups, empresas u otras organizaciones?

Nos interesa colaborar especialmente en proyectos de innovación aplicada, donde podamos aportar nuestra experiencia en tecnologías como blockchain, trazabilidad y diseño circular. Buscamos generar sinergias con startups tecnológicas, empresas del sector reciclaje y manufactura, así como con universidades y centros de investigación. Creemos firmemente en el poder de la colaboración para acelerar la transición hacia modelos más sostenibles y resilientes.

En Blue Room Innovation no nos cerramos a ninguna posibilidad: lo esencial es compartir un propósito común. Cuando las organizaciones alinean sus valores y objetivos, el trabajo fluye, las soluciones se consolidan y el impacto se multiplica. Al final, se trata de sumar talentos, visiones y capacidades para avanzar juntos en la misma dirección. Por eso, estamos siempre abiertos a explorar nuevas alianzas que impulsen una innovación con propósito.

Compartir: